Artículos Deportivos
La pesadilla está lejos de acabar para Vick
Por Claudia Beckford
El 2007 definitivamente no ha sido el año de la estrella de fútbol americano profesional, Michael Vick. Desde el pasado enero, cuando su sospechosa botella de agua fue detenida por agentes de seguridad del Aeropuerto Internacional de Miami, ya que la policía alegó que olía a marihuana y tenía un compartimiento escondido que contenía unas partículas oscuras, aún cuando las pruebas de laboratorio no encontraron evidencias de drogas y él fue liberado de sospecha por la policía, parece que esto fue un mal augurio de lo que estaba por venir.
En abril empezó el proceso por las peleas de perros, las cuales se llevaron a cabo en una propiedad a su nombre en el Condado de Surry, por las cuales él ya presentó una declaración escrita en la que se declara culpable y espera una sentencia programada para el próximo 10 de diciembre, por lo que el jugador se encuentra bajo libertad condicional previa al juicio. Con respecto a este mismo caso, la última acusación fue hecha por golpear, matar o incitar a los perros a pelear y promover las apuestas en estas peleas de perros.
La sentencia que espera puede llegar a ser de un máximo de 5 años de cárcel y 250,000 dólares de multa. Debido a estas acusaciones, la carrera del mariscal de campo de los Falcons de Atlanta va en caída desde que fue suspendido indefinidamente por el comisionado de la NFL, aunque también se creía que esta suspensión tenía otros motivos además de su implicación en las apuestas ilegales, ya que se seguía sospechando de su consumo de drogas ilícitas.
Estas sospechas fueron aclaradas este miércoles 26 de setiembre, cuando el juez federal que lleva su caso aplicó medidas restrictivas más estrictas al jugador, ya que las pruebas de orina que se le practicaron el pasado 13 de setiembre resultaron positivas en marihuana.
Esto solo complica su situación, ahora tiene la restricción de no salir de su casa entre las 10pm y 6am, siendo monitoreado electrónicamente, y también tiene la orden de someterse a pruebas de drogas aleatoriamente. Aparte, el haber consumido marihuana es considerado una violación a su libertad condicional, lo cual puede afectar seriamente la decisión del juez a la hora de dictar sentencia por los casos que ya se le procesan.
Así que, considerando todos estos factores, las posibilidades de ver a Michael Vick en una próxima temporada de la NFL son muy remotas, por lo menos se puede asumir que su carrera con los Atlanta Falcons está totalmente terminada, ya que el dueño del equipo está sumamente indignado por su asociación con las peleas de perros, incluso aun más que con su consumo de marihuana.
Sobre el autor
Claudia Beckford es una escritora líder en el campo de la industria de las apuestas deportivas.
Este artículo puede ser utilizado en otros sitios web, conservando todo el contenido original.
|